
No es una película, pero merece serlo. Es una historia de superación, perseverancia, amistad y amor. De orfandad, y del hallazgo de una nueva familia. De guerra, y también de paz. Es una historia real en que se muestra como una pequeña escuela puede cambiar completamente la vida de muchos jóvenes. Todo comienza en 2009 con la preocupación de tres pequeñas asociaciones burgalesas por la situación de la infancia en Costa de Marfil tras la guerra civil.

